domingo, 20 de enero de 2019

Viajar


         

                 Que lejos estamos de las palabras!
            Que cerca de nuestras almas!
            La inmensidad de las montañas
            que acaricia, toscamente,
            los buenos pensamientos.

           La altura no nos marea,
           Se despierta un nuevo sentido
           La inocencia es pura y la sonrisa sincera

         Que lejos estamos de los días grises y automáticos
         Que fácil es ignorar a los refutadores de leyendas
         Cuando escribimos la nuestra,
         volando alto y sin pedir permiso...

miércoles, 26 de julio de 2017

Noches de invierno

En las hermosas noches de invierno, en las que dejas entrar la brisa que viene del sur suavemente por la ventana, entran junto a ella esos atardeceres de antaño. La música de fondo y el mate de compañía. Las bicis en la niebla, la inexistencia del miedo y la juventud de las sonrisas. El abrigo que va y viene, los discos que se pierden, las canciones que se repiten y las melodías que nacen en la acústica china.
En las hermosas noches de invierno, donde miro las estrellas y escuchó una canción, de esas que tienen una oscuridad que te penetra el alma, vienen los amigos caminando por el andén, vienen también las copas demás que compartía en cualquier reunión. Los consejos, las aventuras y lo inexplorado. Me envuelven los aromas del primer amor y de la desilusión.
En estas hermosas noches me matan las cosquillas del gran amor, de la mejor canción. Llega también la melancolía de los caminos tomados por error. Los dolores de la traición y los sabores del perdón. Me  desarma la fragilidad de nuestros cuerpos y la velocidad con la que camina el tiempo. La nostalgia del coraje que perdí y la pesadez del miedo que gane.
En estas hermosas noches me resucita la felicidad que nació en esos momentos, y la cosecha de ese joven caminante que hoy dejó su legado.

lunes, 8 de mayo de 2017

Estar sólo cuando estás acompañado



Estar sólo cuando estás acompañado es como caminar por el borde de un precipicio.
Es pasar los días con alguien que comparte tu  espacio pero no está en él. 
Alguien que comparte el mate pero no la mateada. 
Alguien que te ve pero no te mira, que te escucha pero no interpreta.

Estar sólo cuando estas acompañado es un camino en el que esas almas que eran gemelas se empiezan a volver desconocidas, 
la incomodidad se hace presente y el silencio imponente. 
Se hace difícil pensar cosas de a dos porque hay la desconfianza típica de dos desconocidos.


Estar sólo cuando estas acompañado es sentir que se está terminado algo,
es presentir el fin de una historia, es hacer tiempo, tener la pelota un rato más cuando sabes que es inevitable la derrota.

viernes, 29 de julio de 2016

Primavera

No sé si existe el momento justo, probablemente sea un aliciente para alimentar nuestra seguridad sobre un hecho importante. Pero si puedo asegurar  que habíamos sorteado momentos muy difíciles y que ahora somos poseedores de una cierta calma en el mar.

 Llegaste de sorpresa un poco y de esperado otro. Nuestras vidas cambiaron para siempre, ahora hay amor, amor y amor en cada rincón. Y viniste a unirnos para siempre. Muchas veces me pregunté cuál es la razón para traer a alguien más a este mundo. Si no era algo egoísta hacerlo con el fin de  no sentirse solo, o de depositar el amor que tenemos adentro y muchas veces no sabemos canalizar. Si se justificaba exponer a alguien con tanta pureza a este mundo tan manchado, sacar a alguien de la paz absoluta y llevarlo a la guerra total.

Y si bien todavía no saliste a la cancha, ya sé que la respuesta es un SI gigante. Porque es tanto el amor que traés, que sé que con vos vamos a transformar el mundo, nuestro mundo. Solo con tu amor, con tu risa, solo con verte. Estoy seguro que iluminarás nuestro mundo, nos harás mejores personas y nos llenarás de luz.

Acá estamos, esperándote primavera, todos los días te sentimos más cerca. No puedo prometerte que venís al mejor lugar, pero si puedo jurarte que voy a luchar para que lo sea y que los tres seremos un sol invencible.

La nube

En las tarde de sol solía replantearse todo. Empezaba con las decisiones políticas y terminaba en la elección de sus amigos. Pasaba mucho tiempo haciéndose mala sangre por las injusticias cotidianas, las más visibles y las que veían pero no podía gritar. ¿Porque? Porque hacerlo implicaba romper un cristal, el mayor tesoro  para él. Entonces las que podía las cantaba  sin vacilar, y en un mundo de imposturas eso trae problemas.

Es por eso que peleaba mucho, renegaba más y se entristecía peor. Pero en el fondo su dolor más grande era esa injusticia que no podía cambiar, esa sombra que debía soportar, aún sabiendo lo maligno que es, el daño que hace y la oscuridad que la integra.  El cristal no contemplaba eso, el cristal solo se refleja y no percibe, el cristal está atrapado, tan atrapado, que vio pasar tantas flechas negras que las confundió con pétalos de rosas.

Pero en una tarde, donde el sol brilló como nunca lo había hecho, una nube bajó y le contó lo que pasaría, que solo la llegada de un ave, nacida del árbol más hermoso de los siete reinos podía terminar esa sombra y abrir el cristal. Solo ese canto regular y agudo lograría despertar el séptimo sentido de este caminante que pasaba horas y horas renegando. Solo así tendría fuerzas para pelear con cada injusticia sin caer en el abismo de los ánimos. De esa forma, con la llegada de la primavera empezaría nuevamente a sembrar las tierras de un nuevo fruto. Pero la nube le dijo que no se detenga, a lo que él contestó que nunca  había detenido su marcha, solo estaba tomando impulso.

jueves, 22 de octubre de 2015

La desilusión

Me presagiaron una desilusión muy grande. Los dioses buscan equilibrio. Muchas bendiciones vengo recibiendo y es hora de algún rayo de oscuridad. Así me lo cantó el hada que se posó en mi hombro  una noche, en un largo sueño, que comenzó en el barro y termino en una nube.

Desde allí vengo pensando cómo será, de donde vendrá, por que será. Pensé en amigos que podían traicionar, en la familia que me podía lastimar o en los proyectos que se podrían derrumbar. Los primeros días camine con miedo, y caución. Decidí no ilusionarme con nada, no acelerar a fondo en ninguna recta y evitar embarcarme en naves llamativas pero inciertas. Con el tiempo empecé a olvidarme y seguir mi vida como siempre.

Pero una mañana de sol, con el viento a favor y la calma previa a un huracán, me llegó una tormenta de palabras. Unos dardos envenenados con mentiras y confusiones.Y luego vinieron las balas. Justas. Precisas. Las que no esperaba. Y ahí no más quedé. Inmóvil. Agonizando. Solo le pregunté: ¿porque no me dijiste que la desilusión eras vos?

 Y así sigo. En el barro en el que empecé. Esperando que vuelva el hada y me lleve a las nubes.

jueves, 17 de septiembre de 2015

El horizonte



Cuando las poesías dejen de decir que somos los dueños, que ellas nos pertenecen  Y cuando  el refrán  cambie  la posición de la gran mujer junto al gran hombre.

Cuando las injusticias duelan todas por igual.

Cuando solo importe el deseo y se descarte el que dirán y  nos demos la mano sin mirarnos el sexo.

Cuando llore el varón y juegue a la lucha la niña. Cuando escuchemos y escuchemos.

Cuando el ejemplo sean los niños y no los adultos. Cuando nos besemos sin excusas y sin tiempo.

Cuando nos encontremos en los recuerdos lindos y nos reencontremos en la avenida del futuro.


Cuando esto suceda la paz será la tierra y la tierra será la paz. Yo no voy a rendir cuentas y nadie las pedirá. Todos serán libres de verdad. Ellas van a brillar aún más y todo se reflejará en una canción.